¿Te acuerdas...?

Un sábado, en pleno corazón de Washington DC, culminábamos nuestra mudanza. A pesar del cansancio y el caos de cajas y pertenencias, sentíamos una gran satisfacción al cerrar ese capítulo. Esperábamos un domingo de descanso y, al despertar, la naturaleza nos regaló una sorpresa: la primera nevada de la temporada cubría todo con un manto blanco. Las calles y árboles brillaban bajo la tenue luz del invierno. Allí, abrazados ante ese panorama, el estrés del día anterior se desvanecía. Mirando al cielo nublado, dejamos que los copos de nieve nos envolvieran, conscientes de que estábamos forjando un recuerdo eterno en nuestros corazones.