En la travesía de nuestra historia, hemos disfrutado de la luz del amor en su máxima expresión.

Pero así como la luz no existe sin la oscuridad, nuestros momentos más brillantes a veces han sido empañados por las sombras del error y el arrepentimiento. Ahora, al borde de revelaciones profundas, me detengo a reflexionar sobre las acciones que desearía poder cambiar.