SI PUDIERA VOLVER EL TIEMPO ATRÁS Y HABER SABIDO LO QUE ESTO ME ENSEÑARÍA, HUBIERA HECHO LO IMPOSIBLE PARA EVITARTE ESTE DOLOR. FUE UN DESPERTAR QUE ME DESTRUYÓ COMPLETAMENTE.

Esta revelación no viene sola, arrastra consigo una sinceridad cruda, el peso de las palabras no dichas y el anhelo de un nuevo comienzo. Lo que encontrarás a continuación es el eco de un alma que busca redención y la oportunidad de compartir, desde lo más hondo, el viaje que me ha traído ante ti de nuevo.