Un día no muy lejano, nos encontraremos de nuevo, con la mirada franca y el corazón abierto. Tal vez dudemos un instante, pero el deseo de un abrazo vencerá cualquier incertidumbre. Celebraremos cómo la vida, en un instante, nos ofrece nuevas oportunidades para el cambio y el crecimiento. Reiremos al recordar los caminos recorridos, y con ojos llenos de futuro, encontraremos en lo que queda un nuevo comienzo. Entonces, en un claro de luz entre las nubes, al mirarnos, todo tendrá sentido de nuevo. Descubriremos, con una sonrisa, que lo verdadero no conoce de finales. El amor, más allá de toda prueba, se redefine y perdura. Y es que entre nosotros, el amor se transforma pero jamás se apaga. Así que con los brazos abiertos y el corazón lleno de alegría, espero ese día en que nos volvamos a reunir