Llevamos 20 años haciendo todo juntos, solo conozco una forma de medir el tiempo: contigo o sin ti.

Desde que tenía 16 y tú 23, hemos crecido juntos. Nuestro amor, representado en este árbol, ha profundizado sus raíces.

Pero no solo han crecido nuestras edades; mis errores también han dejado marcas en ellas.

Hoy quiero empezar por sanar esas heridas.